Saltar al contenido

Preocupación ante el traslado de los estudiantes universitarios de la cárcel de Devoto

Durante el día de ayer, domingo 11 de octubre del 2026, comenzó el cierre del penal de Devoto, con el traslado de estudiantes privados de libertad que cursan sus estudios en la Universidad de Buenos Aires (UBA).

El operativo, a cargo del Servicio Penitenciario Federal y otras fuerzas de seguridad, se realizó durante la madrugada y sin notificación previa a los organismos de control ni al Poder Judicial. Tampoco fueron avisados los familiares de las personas detenidas ni ningún representante de la Universidad.

Los estudiantes fueron trasladados al Complejo VIII de Marcos Paz, un penal que aún no está finalizado y que no cuenta con las condiciones necesarias para garantizar la continuidad de sus trayectorias educativas. Esta situación representa un claro empeoramiento de sus condiciones de detención y pone en riesgo el ejercicio efectivo de su derecho a la educación.

Lejos de tratarse de un hecho aislado, esta medida se inscribe en una política sistemática del Gobierno Nacional que busca restringir el acceso a la educación de las personas privadas de la libertad. La decisión de iniciar el cierre del penal con el traslado de los estudiantes universitarios busca profundizar el aislamiento de la población detenida y debilitar sus espacios de organización colectiva.

Las experiencias de educación universitaria en contextos de encierro representan una oportunidad concreta de inclusión para sectores sociales históricamente desfavorecidos. A lo largo de los años, han contribuido a mejorar las condiciones de detención, reducir los índices de violencia y fortalecer los vínculos entre las personas privadas de la libertad y la comunidad.

En este marco, el Centro Universitario de Devoto (CUD) constituye una experiencia emblemática. Fundado en 1985, en pleno retorno de la democracia, fue la primera experiencia de estas características en América Latina. Su existencia promovió el desarrollo de propuestas de educación universitaria en distintos establecimientos penitenciarios del país, que hoy continúan sosteniéndose a pesar de los ataques del Gobierno Nacional contra el sistema universitario.

El traslado intempestivo de los estudiantes del CUD, sin respetar los acuerdos previos ni garantizar la continuidad de sus estudios, forma parte de una política de desprecio del Ejecutivo Nacional por la Universidad Pública. Desde la Red UNECE reclamamos que se garanticen condiciones dignas para los estudiantes trasladados y para todas las personas que aún se encuentran alojadas en el penal de Devoto. El acceso a la educación universitaria debe estar garantizado en cualquiera de las alternativas que se propongan frente al cierre del penal de Devoto.

Defender la Universidad Pública también es defender el derecho a estudiar en contextos de encierro.